La mamografía es un estudio que se realiza principalmente a mujeres para la detección precoz del cáncer de mama. Este es el cáncer más frecuente en las mujeres y Uruguay tiene uno de los índices mundiales más altos de mortalidad por esta causa. El mamógrafo es un equipo convencional de rayos X, pero muy compacto y diseñado para este tipo de estudios. Consta de un tubo de rayos X, un dispositivo para aplanar e inmovilizar la mama y un sistema de detección digital o con película radiográfica. Existen dos modalidades de estudio: de screening y de diagnóstico. La primera se aplica a mujeres que no presentan al tacto ninguna anomalía y consiste en dos radiografías de cada mama. La segunda está indicada en mujeres que presentan anomalías al tacto o a las que en la mamografía de screening se les detectó alguna anormalidad. En este caso se pueden tomar más radiografías y deberá realizarse un seguimiento. Dado que en estos estudios se busca detectar pequeñas formaciones que indiquen la posible presencia de la enfermedad, el equipo debe ser cuidadosamente calibrado, así como todas las etapas hasta la formación de la imagen deben ser optimizadas para que el estudio sea efectivo.